Formas interdisciplinarias de escribir y cuidar

APUNTES PARA EL ENCUENTRO ESCRITORAS Y CUIDADOS

Quiero arrancar mi participación a partir de “la escritura de mujeres como un espacio político, generador de nuevas narrativas y de mecanismos de cuidado”, pues es un espacio que hemos tomado, muy a pesar de pesares, para transformar la casa y abrir bocas. Esto último en referencia a ese dicho popular de “a guardar la casa y cerrar la boca”, que muy bien argumenta Clara Janés en un libro homónimo, que sentenciaba que la labor de las mujeres era la del cuidado del hogar, en silencio, siempre en silencio. A lo largo de la historia, la escritura de las mujeres se ha adaptado siempre, como en todos los procesos de asimilaciones culturales y sociales, del anonimato, a los sobrenombres, de los interiores de las cocinas y recónditas recámaras de hacinamiento a ágoras, espacios abiertos y propios, en los que la voz y el sonido, no sólo la escritura gráfica-alfabética, han cobrado dimensión.

“Las mujeres que cuando cantan” es un poema de María Paz Guerrero, poeta colombiana, que engloba la fuerza que la voz de una mujer representa en páramos y llanos, y cómo las manos y las gargantas sostienen nuestro mundo. Y es un poema que adquirió espacialidad gracias a Lucía Pulido y Cerrero, cantante y músicos colombianos, y que escuchamos de fondo en algún momento en este espacio, como parte de una lista musical que he curado para este encuentro.

La voz y la poesía siempre han estado unidas, pues sabemos-intuimos que el primer poema de la historia de la humanidad fue una nana, una canción de cuna, en la voz de una mujer: la poesía-arrullo que quiso imitar la vida y la naturaleza de los pájaros, del viento. La poesía-arrullo que surge de gargantas, muy cerca del corazón, porque la voz-el habla-lalengua bombea y nos conecta directamente con nuestras emociones. Ahí comenzamos a crear identidades, mitos, a reconocernos, a bordearnos.

Es precisamente ese borde de sentidos, emociones e ideas el que nos posibilita la creación y la escucha. A veces nos limita, pero también nos reta a ir más allá, a cruzar y descubrir. Como programadora musical, locutora y guionista radiofónica, labor conjunta que comencé hace casi 13 años, constantemente me han preguntado por su relación con la poesía, y más allá por la ciencia política, una carrera que exploré algún tiempo para luego decidir que lo que quería estudiar era literatura, por su acercamiento con el discurso, en general. Pues bien, para mí, todo está relacionado. Hacer radio está ligado a la literatura porque la música es una narración, una narrativa de la vida cotidiana y su sinergia, pues la música –como la radio– es la red de este momento, donde confluyen inquietudes, cuestionamientos y goce, siempre en colectividad. Pienso en la curaduría musical como un reflejo de las identidades del país que habitamos, pero que a la vez transforme la vida de sus habitantes, dándole así un espacio especial a las llamadas “músicas creativas”, cuya ética musical está basada en las libertades ciudadanas y la contra corriente, desde luego, de los discursos oficiales, pues su contenido objeto es cultural, artístico o patrimonial; músicas que también provoquen la imaginación de los escuchas y que tejan comunidad, que cuestionen, que al mismo tiempo hagan bailar y cantar. Desde luego, pongo especial atención a las líricas, puesto que mi formación como literata y como escritora me ha sensibilizado, quizá, más a ello. Y esto es lo que yo relaciono directamente con lo político, como un espacio de generación de cuestionamientos, discusión y toma de decisiones en el que se incentiva la libertad de pensamiento, creación, expresión y de asociación. Y dedicarse a escuchar el contenido de cada pieza musical que se enlazará a otra canción sucesivamente para ser escuchada por públicos diversos, según horarios y días, es mi forma profesional de cuidar. Imaginar que a alguien del otro lado le resonará la letra de una canción, o la forma de interpretar un contrabajo o un solo de batería, por decir, es de las cosas que mayor placer me provocan. Desde luego, colaborar en la difusión del trabajo de cientos o miles de creadores, a la par. Creo en la palabra como arma política, creo en el arte como arma política. Sí, como escribió Gabriel Celaya: la poesía es un arma cargada de futuro. Y por ello también escribo. Escribo con la ilusión de que la poesía –la palabra-lalengua– sea un arma cargada de colectivización. Creo en la lectura particular, singular, a solas, como proceso natural de interiorización, en que somos agentes en soledad, en que a partir del entendimiento de nuestras soledades llegaremos a esa comprensión, la generación de puentes de diálogo para encontrar los caminos que hagan que nuestras soledades sean soledades comunes. La radio es el medio más noble, junto a la poesía, que conozco para ello; la radio es además un mecanismo de acción directa, que resuena. La forma en la que he decidido cuidar es a través de la generación de colectividad. Y es la forma en la que me cuido también, pues la música es mi salvación, en  todo sentido, desde que tengo consciencia.  

Ahora quiero mencionar, a partir de los cuestionamientos generales que nos dieron nuestras cuidadoras para la mesa de hoy, los sesgos de género, y temas como la gestión de tiempo, dinero y decisiones de escritura que he aprendido a tomar.

En todos los  trabajos que he realizado en esta área profesional radiofónica siempre he recibido menos dinero que el resto de mis compañeros o colegas hombres, en el ámbito privado y público. Siempre estos actores lo han sabido y lo han consentido, lo mismo que quienes han fungido como patrones o jefes, incluso jefas. Y desde luego, siempre he sido un personaje non grato al exhibir esta situación entre jefes y compañeros, lo que me lleva a denunciar que existe un sesgo de género en el mundo radiofónico. Lo que sí me ha dado siempre este trabajo es la posibilidad de decidir sobre mi tiempo, y con ello he logrado un balance con mi trabajo de creación literaria, y permeando –eso intento– mi obra a la escucha-objetivación, en primera posición. Pero es necesario volver y centrarnos en el punto del dinero, las formas de subcontratación a las que todos, incluidos hombres, estamos inmersos en este país, que ha aprendido a desestimar y maquillar las políticas abrasivas del capitalismo salvaje, al que esta administración y previas han estado entregadas –porque esa es la mentalidad priista fundacional–, y que cada vez nos desproveen de mayores derechos laborales. Ahora mismo, yo laboro para la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, que nos ha negado contratos y congelado salarios desde diciembre de 2018 y a la fecha, con un trato indigno en el que también nos ha dejado en claro que la política de contratación no cambiará, que no validarán antigüedades ni prestaciones ni seguridad médica, ni nada de lo que uno pensaría el gobierno proveería en primer lugar a sus trabajadores. Y ante estas exigencias de derecho laboral básicas, el resto de redes de creadores, de colegas, de medios de difusión han hecho oídos sordos. Considero que uno de los objetivos de encuentros como estos, antipatriarcado, y lo recalco porque debemos de comenzar a hablar de LA LEY DEL PADRE, la ley del sistema económico que padecemos, es lo que estamos combatiendo. Y si no lo es, es lo que deberíamos estar combatiendo, pues es esta ley patriarcal la que nos ha relegado y ha sentado las bases de este entorno de violencia social y económica. Para mí, la llamada resilencia, que también nos hace creer que resistir hasta la ignominia es una cualidad, nos ha hecho mucho daño, porque lo que debemos comenzar a cambiar es una serie de discursos en los que hemos perdido objetivos de lucha: de construcción de ciudadanías en pro de conquistar y legalizar derechos. Y para ello, para ser ciudadanas y generar ciudadanías debemos, de nuevo aludiendo al dicho con el que comencé mi participación, abrir la boca y hacer públicas nuestras ideas, necesidades, reclamos y reconocimientos, y comenzar a empujar debates que encaminen políticas públicas dentro de congresos, de la mano auditora de los ciudadanos. Así que celebro que este encuentro se esté llevando acabo; celebro también otros que han existido en el pasado, como el de Escritoras autónomas, que gestionó la poeta Camila Krauss, en Xalapa, Veracruz, hace algunos años y que Gabriela Damián debe recordar, así como pequeñas comunidades que otras escritoras han intentado accionar en últimas fechas, como es el caso de Rosario Loperena, así como la Poesía por primavera que hace unos años también Antonio Calera impulsó con dos días enteros para las poetas que habitan/habitaban la ciudad en ese momento.

Como trabajadora, para continuar con la línea de participación, en estos momentos me parecería esencial conocer un despacho de abogadas laborales, así como direcciones de políticas públicas dentro de Secretarías de Trabajo, que den seguimiento a todos los atropellos que como mujeres vivimos salarialmente, entre otros, pero pongo en el centro el salario porque a partir de él consolidamos nuestras autonomías.

En cuestión de decisiones de escritura que he aprendido a tomar a partir de mi desarrollo profesional interdisciplinario, puedo hablar de nuevo de la colectivización, desde el estudio de la videopoesía, desde la gestación de videopoemas, libros trabajados en equipo, festivales y ediciones de ciclos de poesía e improvisación musical que desde hace años intento seguir activando cada que puedo para conocer a más creadores y, quizá, formar amistades en torno a nuevas dinámicas de trabajo justo. Es un sueño, pero quiero seguir luchando por ello.

Casa Universitaria del Libro, 16 de octubre de 2019

Zazil Alaíde Collins

Intervalos para cantos tejidos. Pieza colaborativa

Intervalos para cantos tejidos es una pieza sonora de sitio especifico (que estará activa durante los días de Frieze Londres, en la esquina del pub The Cock Tavern—Chalton St & Phoenix Rd. Esta pieza forma parte de la exposición Temporary Realities en Chalton Gallery)

Pensado en melodía-representación, migración-territorio, memoria-tierra y el fenómeno de migraciones tanto en Latinoamérica como en Europa, la pieza destruye la idea de patria.

Intervals for tissue chants is a site-specific sound piece (that will be activated during the days of Frieze London, in the corner of the pub The Cock Tavern—Chalton St & Phoenix Rd. The piece is part of Temporary Realities at Chalton Gallery)

Thinking about melodies-representation, migrations-territory, memory-earth and today’s phenomenon of migrations in Latin America and Europe, the piece destroys the idea of homeland.

Más información/More information: https://www.luciahinojosa.com/en/intervals-for-tissue-chants

Mujer hondureña en Isla Bonita migra a México para cruzar a Estados Unidos

Tendrás la calma

acera y puente

felonía macabra

el diente hendido

sobre canela

tus piernas al torno

en cada golpe

transparente

de oro

en tu firmamento

de vialidades y licras

el orgasmo seco

la transacción

sobre la línea azul

el pitido de la fila

que espera

en la abandonada esquina

a la vuelta de tu biopsia

aguja #5

minifalda rosa

botas rodilla

en el zócalo de San Pedro

esa bocanada de látex

el olor a coco

y sábanas deslavadas

en un mingitorio

Motel Pistolas

Churubusco

Sullivan

Insurgentes

un auto

una postal de San Antonio Abad

a veces, San Judas

cada 28

sobre tacones pandero

o un vagón en La Bestia

con vista a calle Soledad

: quieren que te quiebres

quieren que te rindas

pero siempre habrá

tres corazones

aquí y allá

que resistan

la dictadura de la decepción

Para Voices of Mexico (CISAN-UNAM, 2019)

You’ll have a steely

calm and macabre

felonious bridge

the tooth cleaving 

cinnamon

your sculpted legs 

at every golden 

transparent

footstep

in your firmament

of thoroughfares and Spandex

the dry orgasm

the transaction

on the blue line

the whistle of the line

waiting

on the abandoned corner

returning from your biopsy

needle #5

pink miniskirt

knee-high boots

in San Pedro’s main plaza

that mouthful of latex

the aroma of coconut

and unwashed sheets 

in a urinal

Motel Pistolas

Churubusco

Sullivan

Insurgentes

a car

a postcard from San Antonio Abad

sometimes, Saint Jude

every 28th

on ballet flats

or a boxcar on The Beast

with a view of Soledad Street

: they want you to break

they want you to give up

but there will always be

three hearts

both here and there

that will resist

the dictatorship of deception

Traducción de Heather Dashner

Entrevista con MoE, Mette Rasmussen y Anne Waldman

Hace unas semanas, asistí al concierto de la banda noruega MoE en la galería Mártires de la Conquista, en la colonia Tacubaya, de la Ciudad de México; mi objetivo era saludar a Mette Rasmussen, a quien no conocía, pero no fue tan difícil. En un momento previo a su acto, nos reconocimos. Ella también sabía que ahí estaría. Intercambiamos un par de ideas y salió la propuesta de grabar una sesión acústica en la estación de radio en la que laboro; Guro Moe escuchó y estuvo de acuerdo. Luego nos encontramos a otros amigos de Nueva York, Devin Waldman y a Eline Marx, que visitaban México, y el resto es la historia poco convencional de un encuentro lleno de sincronías inverosímiles y divertidas que incluyen el amor, una taquería, una fiesta en casa de la banda Descartes a Kant y una cena con la nieta del que fuera cardiólogo de María Sabina, que merecen otra publicación.

Nos citamos para grabar en una casa de la colonia Roma, en la calle de Manzanillo, y resulta que Anne Waldman, tía de Devin, se hospedaba muy cerca y quería escuchar la sesión, así que terminó participando de este vaivén de improvisación.

MoE y Mette Rasmussen, sin conocerla, embonaron desde el primer momento y poco a poco se creó una pieza de una sola toma, en la que conviven textos de Anne Waldman, textos de la propia Guro Moe, cantos de ambas, y elementos como la percusión, guitarra, juguetes y dos saxofones.

Dado lo inusitado e increíble del resultado, transmitido en Balalaika en pasadas emisiones, me permito reproducir la entrevista que grabamos aquella tarde de diciembre de 2018.

Transcripción estenográfica

Gracias, Anne, Guro, Håvard, Joakim, Mette y Devin. Tengo algunas preguntas básicas para ustedes y después podemos hablar de la sesión de improvisación que realizaron para este programa.

Pienso primero en ti, Mette, y en Guro también, porque ya has estado en México antes; ¿por qué están aquí, cómo comenzó la conexión con México y  cuándo fue la primera vez que visitaste la ciudad, Guro?

Guro: Vine primero porque fui invitada por el festival El Nicho, la primera vez fue en 2013. De ahí se crearon conexiones con más personas, como Martín Escalante y Amat Escalante. De ahí vino; es nuestro cuarto tour ahora. Hemos estado girando en ciudades alrededor de entre unas 5 y 6 horas de la ciudad de México (Guadalajara, Querétaro), y en Chiapas.

La relación con Amat Escalante viene porque tú hiciste el soundtrack para su último filme…

Guro: Mi primer tour fue en 2013, el siguiente en 2015y eso fue antes de recibir un “octobass”, que es un contrabajo de ocho metros; lo adquirí después de ese tour, y ya aquí en México yo y Amat hablamos de cómo el sonido del contrabajo podía ser el sonido de una criatura en la película, es como comenzó la colaboración, como el monstruo-bajo. El contrabajo es el monstruo en esa película…

Mette y Moe, ¿cómo decidieron comenzar un tour en la Ciudad de México ahora? ¿Es la primera vez que tocan juntas?

Guro: ¡Mette quería venir a México!

[Risas] … E hicimos un primer concierto juntas en Noruega en mayo de este año, con una energía muy agradable y natural, fluida. Se siente genial este primer tour en México. Creo que exploramos esta loca conexión en vivo, aquí en México. Es como lo siento.  

Joakim: Empezó en Trondheim y comenzamos a practicar mucho para una grabación e hicimos un concierto. Seguimos el concierto, la grabación, el tour y practicando juntos…

¿Cuál es la inspiración que toman del jazz noruego, el metal y noise?, ¿pueden decirme algo? Por ejemplo, Guro, sé que fuiste una estudiante de jazz con Ingebrigt Håker Flaten, que está más relacionado al jazz y free jazz…

Guro: Sí, primero free jazz, luego noise y luego MoE…  

Cuando escuché a la banda la noté más en el lado del punk y metal…

Guro: … Sí, la transformación de la energía y la intensidad y su espontaneidad en la música de improvisación trata de mantener esto (de forma más difícil, quizá), y además están las letras, como una parte importante de la presencia de lo que hacemos… las canciones están de cierta forma compuestas por ellas mismas; no decimos “hagamos esto o lo otro”, es un acercamiento muy abierto, que no busco, viene del background como improvisadores, en un modo natural.

Håvard: Algunos de la banda estamos atraídos por músicos que entienden la improvisación, como John Hegre, Lasse Marhaug, Keiji Haino, Okkyoung Lee, desde luego Mette, y muchos más, es una lista larga.

… Y Mette, estás todo el tiempo en tour, háblame de eso, ¿cómo es la vida del tour para ti? Parece que nunca paras…

Mette: Estar de tour es como un hogar, de cierta manera, cuidando tu cabeza… Tienes que mantener el flujo y trabajar mucho; es intenso porque haces todo al mismo tiempo: programar, grabar, lanzar… nunca paramos, me gusta que en el camino puedes conocer a personas increíbles, gente muy abierta y gentil y confiada, que te ayuda a sobrevivir, supongo, pero el tema del tour es encontrar la corriente; es como respirar…

¿Has aprendido algo de ello para tu improvisación, te ha dado herramientas o has encontrado un paralelismo entre la improvisación y el tour?

Mette: ¿Te refieres en cómo vivir la vida? Creo que todo se refleja, no es sólo la música la que te releja, es también cómo tú te reflejas en la música; es algo en relación, pero no necesariamente… Y creo que todo surge de un punto, que es el movimiento, y luego un movimiento va rápido y otro es lento… La vida que se vive es un reflejo de todo, y quizá eso es una habilidad y tienes que estar en el escenario y tocar para muchas personas y quizá tu personalidad es diferente, pero te mantienes porque eso es lo que eres: no dejas quién eres en casa y luego entras al escenario; eres siempre tú y luego las experiencias viajan contigo, siempre.

La improvisación que escuchamos hoy con Devin y Anne Waldman creo que es parte de la vida: ustedes no se conocían antes, y ésta es la primera vez que se conocen…

Anne Waldman: Sí, es emocionante cómo se conectan los momentos y es un sistema, y tú eres uno de los puntos que nos conectan y has puesto personas juntas ahora. Ha sido una increíble sorpresa que esto pase, me siento agradecida. Como poeta viajo a diferentes escenarios y foros y conozco personas: poetas, colaboradores, músicos, con Devin y Ambrose tenemos una banda familiar, a la que siempre incorporamos más instrumentos y voces…

En esta grabación escuchamos a ti, Anne, y a Guro cantando…

Anne: Sí, ella comenzó usando lijas…

Guro: Sí, mencionaste algo sobre “algo” que se refleja…

Vi que leías partes de tu nuevo libro (Trickster Feminism), Anne…

Anne: Saltaba algunas líneas, tratando de encontrar…

Y tú, Guro, tienes un cuaderno…

Guro: Sí, es un texto que hice antes de grabar en septiembre; es muy largo, leí notas de ahí, es una combinación de esas notas e improvisaciones.

¿Qué otros elementos escuchamos? Guitarra juguetes, percusiones y palos…

Anne: Se encuentran presentes diferentes estados de ánimo, selecciones, saltos, cada parte es más fuerte que otras, que dependen de otro sonido…

Me gusta la sección donde escuchamos muchas aves en algún punto…Y Anne, estaba pensando en la conexión que tienes con la generación y escuela beat. Y quizá es obvio, pero ellos guardan una conexión directa con la música… 

Anne: La actitud es muy importante cuando se habla de la generación beat, el “toque” (la sensación), esa felicidad en un sentido. Y definitivamente, la vocalización con el ritmo es importante. Debo decir que siento una conexión con México, Kerouac escribió cuatro libros en México; Borroughs, Ginsberg y otros. Ahora siempre ha sido interesante para mí el tema de la frontera, la búsqueda y el cruce, y es una de las razones por las que quise venir esta vez y trabajar contigo y otros en Tlahui**… es una oportunidad de movernos y fluir más.

¿Cómo comenzaste a usar tu voz? En la tradición poética en México la performance no es muy usual, la imagen del escritor es más la del escritorio, el papel y la pluma; mi pregunta es ¿por qué decidiste interesarte en el movimiento de la música?

Anne: Creo que es orgánico, claro escribo libros… Me siento “guiada”, el texto me habla y me dice a dónde ir, creo que es un instrumento la música… Uso ambos. Es una discusión ridícula qué fue primero, si lo oral o lo escrito en la poesía; la poesía comenzó con las aves, la propagación de la canción. No es un dilema: como posibilidad, es un tesoro.

Para las generaciones más jóvenes: ¿por qué debemos creer todavía en la poesía en tiempos como los actuales?

Anne: En general, la práctica inherentemente musical está relacionada a bellas ideas, danzas e imaginación… y también tiene lógica y un mensaje. No se abandona totalmente el poder semántico de las palabras; siempre hay un maravilloso misterio y está presente el eco de las raíces de esas palabras, la melodía de diferentes lenguajes; es increíble para mí como puedes estar con personas que hablan diferentes lenguas y que se escapen los significados, intelectualmente hablando. El punto central aquí es ayudar a despertar al mundo, que nos necesita más que nunca, y la poesía es una práctica increíble, un camino espiritual para la comunidad. Lo que me gusta de los músicos es que no necesitas argumentar en todos los lenguajes, eres libre… Pienso en el gamelan, su movimiento es más como una cosmología, un estar en el mundo, es lo que hacen los sonidos en caminos hermosos. [En la poesía] Los ritmos se intersectan y en el lado artístico es realmente poderoso y una excelente manera de desear que ya no haya más sufrimiento ni guerra…

Guro: Porque desde luego no hay fronteras… no hay jerarquías, y la importancia de la poesía musical, o de todas sus formas, es que puede recordarnos que somos humanos y cuál es esa valía.

Anne: Las cosas están en peligro, por ejemplo las lenguas (y otras cosas también) están desapareciendo, por lo que la poesía debe ser una especie de Archivo mágico que sostenga y guarde la música que amas, los primeros sonidos; es importante continuar preservando esto para el futuro, lo que sea que sea, para otros seres sintientes que no saben cómo se ve ni cómo se produjeron esas grabaciones.

Quizá están pensando ahora en un álbum juntos, ¿Fast Speaking Music Band y MoE y Mette?

Anne: Pueden ir a grabar a nuestro estudio en NY, con Ambrose…

Guro: ¡Vamos a NY!

Ambrose Bye: No, vamos a Noruega.

Todos: ¡Sí!

Este es un resumen de la conversación que sostuve con Guro Moe, bajista y vocalista, Joakim Heibo, baterista, Håvard Skaset, guitarrista, los saxofonistas Mette Rasmussen, Devin Brahja Waldman y la poeta Anne Waldman. 

MoE visitá México en marzo para grabar un nuevo álbum, y en octubre-noviembre vendrán al festival Arcadia; actualmente, están componiendo música para el filme silente El puño de hierro, una película mexicana de 1917, y luego irán a Guadalajara… Así que espérenlos en 2019. Mette irá a Japón en abril, y Anne y Devin grabarán este enero un nuevo disco con el sello Fast Speaking Music, en Nueva York.

Chant, energía alquímica

En 2015, el músico y poeta Todd Clouser (Minnesota, 1981), guitarrista de la banda inclasificable de rock-jazz-música creativa, A Love Electric, publicó Chant¸ un disco que nació del poder de la música para crear comunidad y desafiar una estética a partir de la coexistencia de sistemas musicales –oral e instrumental– de choque y transición.

Hace años, Todd Clouser llegó a Baja California Sur para después establecerse en la Ciudad de México y convertirse en un destacado conector musical en la urbe, por impulsar colaboraciones, publicaciones y ser cabeza de Ropeadope Sur, la división del sello norteamericano Ropeadope, en México y otros países de habla en español.

En vivo, Chant ha ido configurándose como un proyecto trans disciplinario al que ahora se une la poesía, bajo el precepto del arte como principal agente de cambio, sin fronteras, ni categorías.

En un inicio, Chant se inspiró en las canciones de prisión, cantos de los campos de algodón y la música ritual, así como las tradiciones del Delta Blues y el canto cardenche, aquí en México; tradiciones de labor y saudade que nos recuerdan que cantar es nuestro bastón en el recorrido de la vida.

Para su iniciador, el concepto de Chant es unir gente de distintos backgrounds, culturas y experiencias, con la música, y crear una obra nueva; la mayoría de las veces con una composición que surge en el momento, usando el lenguaje de señas como medio de conducción.

Sobre por qué impulsarlo, Clouser cuenta que se encuentra cansado del “espectáculo” de la música y del concierto tradicional/comercial, así que con Chant queremos regresar un poco a la raíz de la música –necesidad para expresar, que creo que es universal–, sin tomar mucho en cuenta la experiencia o estudios de música formal. Es, en lo absoluto, música inclusiva.

La necesidad por comunicarse y estrechar afectos que mantengan la fuerza y resistencias frente a la homogenización, capaces de crear imaginarios sin categorización, de entablar diálogos y formular amor también es un objetivo de la poesía. Nada más honesto y universal que la transmisión de la voz humana para provocar emociones, y para Clouser, la música es poesía y viceversa. Son mundos no muy distintos para mí. Son tradiciones que a veces van cerrándose en sus propios mundos sociales y académicos, pero al final son maneras de crear y expresar tradiciones humanas, de enfrentar a uno mismo y a la injusticia, de celebrar. La colaboración entre poetas y músicos siempre es emocionante y ofrece muchas posibilidades, si estamos escuchándonos.  

Por esta razón, los actos de Chant han comenzado a incluir a poetas residentes en México, en foros como el Centro Cultural Universitario Tlatelolco y el Centro Cultural de España, que el próximo 12 de diciembre, a las 21 horas, abrirá su terraza para recibir otra edición de Chant, esta vez conformada por dos sets, bajo una secuencia de poesía-música. Al primero de ellos se unirá la poeta de tradición beat Anne Waldman (New Jersey, 1945), acompañada por poetas jóvenes como María Cristina Hall, Dylan Brennan, David Rojas Azules, Julia Piastro y más, además de una poderosa alineación musical que, durante el segundo set, cobrará personalidad a través de la improvisación e influencias del jazz y rock, con las aportaciones de los músicos Jorge Chávez (Descartes a Kant) en la batería, Adriana Camacho en el contrabajo, Exael Salcedo Garcés (URSS bajo el árbol) y Santiago Lara en las guitarras, así como Clouser en la dirección.

El set de poetas fue seleccionado tras una colaboración con Waldman y su Fast Speaking Band dentro del Tlahui Project, un encuentro en el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (CECAM), que un equipo de músicos y poetas hemos producido para explorar el camino siempre sorpresivo de la relación entre la música y la poesía, con el propósito de generar poéticas de liberación, empatía y fortalecimiento de ciudadanías.

Con Chant se abre una oportunidad única para compartir con Waldman –está en México para presentar Trickster Feminism (Penguin Poets, 2018)– y el lenguaje, entendiendo la improvisación como un manifiesto constante sobre la contradicción, para encontrar, quizá, algunas de las preguntas esenciales –el arte formula cuestionamientos– sobre nuestra existencia-interpretación.

La entrada es libre y el público general puede unirse a esta performance coral, si parte de un único requerimiento: escuchar. Lo más importante es que todos entiendan que somos parte de un equipo; nuestro objetivo es crear música única, viva y nueva, juntos, agrega Clouser, a quien también podremos escuchar en algunas intervenciones de Spoken Word.

Todd Clouser está trabajando ahora mismo en un segundo disco de Chant, más enfocado a la unión entre poetas y músicos improvisadores. Lo esperamos para el 2019.

Colofón

Además del 12 de diciembre en el CCE, Waldman se presentará el 11 de diciembre en la Casa del poeta, a las 19 horas, junto al saxofonista Devin Brahja Waldman, y el 13 en la Casa Universitaria del Libro (CASUL), junto a su Fast Speaking Music Band, a las 17 horas, ocasiones para conocer su trabajo junto al sello discográfico del que es cofundadora: Fast Speaking Music, junto al productor y pianista Ambrose Bye, y que toma nombre de uno de sus poemas más afamados: “Fast Speaking Woman” (1975), motivado por los cantos chamánicos de María Sabina.

Anne Waldman & Fast Speaking Music from Natalia Gaia on Vimeo.

Zazil Collins