Un lugar llamado Matik

Un día vine a Matik Matik porque me dijeron que acá vivía un francés muy chévere, un tal Benjamín Calais que le ha dado casa a las músicas creativas desde hace 10 años. El bajista Santiago Botero me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo…

Me encontré con que hasta Gabo rumbeó acá y Tony Malaby echa las chelas;

escuché tremendos proyectos como los alientos de Vien Tóx(icos),

The Thing (Noruega-Suecia), propagando el mensaje del jazz vikingo,

Lauer-Robles dúo (Alemania-Perú),

Hyperculte (Suiza-Francia),

me encontré ahí con Hernan Hecht (esta mitad de cabeza lo prueba),

el reencuentro de Asdrúbal,

la nueva generación de Chicha y guarapo (25 años rockeando),

las sinfonías municipales de la Velandia Bin Ban, ¡qué alineación tan bacana! (Y qué pijama tan chic la de Edson).

y un montón de shows, de los que no tengo videos ni fotos, que Festina Lente, a.k.a Luis Daniel Vega, resumió en una palabra diaria:

Para mí, la celebración de los 10 años de Matik terminó con “goce”, viendo al guardián del lugar, Tanque, el tipo más rudo de Chapinero, gozando tiernamente la pista con el pinchadiscos Galletas Calientes.

¡Larga vida a Matik Matik (abreviatura de “Automatik”)!

Tras diez días de celebración, me regresé a México con mucha música que escuchar, y nuevas palabras aprendidas, ¡qué chimba!

P.D. 1 Me faltó una foto de quienes son también alma del lugar: Lily, Mariate y la hermosa de La Chata, un alma vieja dentro del cuerpo de un buldog inglés.

P.D. 2 Ojalá México tuviera un lugar tan amistoso y vanguardista, sin pretensiones, para la música, basado en una comunidad fortalecida entre artistas (no egos), programadores (no publirrelacionistas), promotores (no mercaderes) y audiencias (no clientes).

Selected Poems

HOLD ON TO THE MAST

See the surge go by without clinging to the darkest of days, he wrote on my handkerchief, Bard, who saw me crying 108 times prostrated before Buddha on this corner: where a translucent cloud of cabbages labors 37 feet up against the wind and the spider unravels; to write the cloud is to quit being a specter so that it shakes the transgrammar marina helmsgirl the etching color of nothing the clinker in the gourds the eye of two never loved by man and woman; so close, let us allow the mountain to grow a house almost sky; at least an unsettled sock with Hundertwasser’s seams; let everything grow. Let it grow! The glazed branching skin the Gobelin honey’s tempera the knuckles extended in the hollowness of coitus harbor let’s leave ourselves before silence with no netting walls nor roof to the sky ‘thus, people will finally understand the phrase: ‘the straight line is atheist’.

for Gong-sal Rojas and Roberto Matta

SOSTENTE DEL MÁSTIL

ve pasar el oleaje sin aferrarte al día más oscuro, escribió en mi pañuelo Bardo, que me vio 108 veces llorar postrada ante Buda en esta esquina: donde traslúcida, una nube de coles a 37 pies labura contravientos y desteje la araña; escribir la nube es dejar de ser espectro para que blande la transgramática marina timonela el aguafuerte color a nada la hulla en los guajes el ojo de dos que hombre y mujer nunca amaron; tan cerca, dejemos que crezca la montaña casa casi cielo; siquiera un calcetín volante con la costura Hundertwasser; que todo crezca. ¡Que crezca! La glaseada piel enramada el gobelino al temple de la miel los nudillos extendidos en la oquedad del coito embarcadero dejémonos ante el silencio sin malla muros ni techo al cielo ‘así, la gente entenderá por fin la frase: ‘la línea recta es atea’.

Para Gong-sal Rojas y Roberto Matta

LET’S TALK ABOUT THE STONE,

the sullen stone, the one from tomorrow’s page, the one silencing the vocabularies, the rumourous memory of water so close, september winds. The stone of sacrifice, stone of two bodies of light, frayed reticles, ochre clouds.

VAMOS A HABLAR DE LA PIEDRA,

la piedra hosca, la de la hoja del mañana, la que acalla los vocabularios, la rumorosa memoria del agua tan cerca, vientos de septiembre. La piedra del sacrificio, piedra de dos cuerpos de luz, retículas raídas, nubes de ocre.

I LOOK WITH A STEALTHY CHANT

at the other side of the crystal. A tarsus perches the branch, suspending feet of water, breathing the pore of the swamp, so as to sundown at the dorsum of the leaf in which two poke at the loner’s nodules, such tibia caressing a dermis, bone dust that stirs up agitated an unsharpened arolium where drops weigh. Untwisted, mercury effervesces.

MIRO CON CANTO DE SIGILO

al otro lado del cristal. Un tarso posa la rama, suspende pies de agua, respira el poro del pantano, para atardecer al dorso de la hoja en la que dos escarban los nódulos del solitario, esa tibia que acaricia una dermis, un polvo de hueso que azuza, agitado, un arolio sin filo donde las gotas levan. Destorcida, efervesce mercurio.

*These poems are included in El corazón, tan cerca de la boca
Translation to English by: Pilar Rodríguez Aranda:http://bigbridge.org/BB19/poetry/selectedpoems/Zazil_Alaide_Collins.html

2018

La artista gráfica Alejandra Espino me contó en una cena de brindis por fin de año sobre su lista de Año Nuevo con 100 actividades a realizar, en algún momento de la vida. Así que comencé la mía hace unos días; y contando:

– cuidar mi corazón

– procurar más mis silencios

– dos retiros al año

– cazar nubes diario

– visitar la Casa Barragán

– escribir un verso al día

– leer a Lacan

– organizar mi venta de garage

– cambiar la tierra de mis plantas

– usar más el correo postal

– dejar Facebook

– imprimir stickers-poemas

– XXX

– editar el libro de mi amigo A

– terminar mis poemas de té

– despedirme de mis fantasmas

– encontrar editorial para Pink

– transcribir mis audios de campo

– escribir cartas

– regalarme flores dos veces al mes

– comprar una agenda

– XXX

– aprender a cocinar postres

– pintar

– usar más vestidos

– ir al club de squash

– retomar el violín

– trabajar más con AA&A

– buscar espacios para mi taller de poesía

– XXX

– no dejar pilates

– visitar el restaurante serbio

– visitar el restaurante ruso

– viajar a Río

– conocer una nueva isla

– comprar una libreta

– mudarme

– dormir antes de las 3 am

– regresar cada sábado a la cineteca

– terminar los libros de Lobo Antunes

– visitar El Salvador

– ir al festival de jazz de Montreal

– dejar el café

– clases de voz

– ir a la montaña/acampar

– volver a mi celular no inteligente

– ir al desierto

– leer un poema al día

– retomar la bicicleta

– quemar mis viejas libretas

– subir a la Torre Latino

– conocer la Central de abastos

Pensé en escribir un final, pero esta es sólo una pausa

Una noche de lluvia –nomeolvides– tomé las tijeras y corté mi cabello rizado. Quizá porque Rilke me abrumaba. Recuerdo la palabra melancolía. Guardé los mechones como ofrenda, para no olvidar que soy perenne. Todavía era primavera.

Recordé la imagen de Iris cortando el cabello de Dido para Perséfone.

Te desligo de tu cuerpo.

Los vestigios del fuego. El cabello de Dido fue memoria entre lo vivo y lo muerto. ¿Por qué Iris quiso conservarlo? Le pregunté al iChing…

Sea lo que fuere aquello por lo cual se agota la grandeza, lo cierto es que ésta perderá su hogar.

[56 – 14]

Dido fue un fénix. Quiso alumbrar lo terrenal. En tributo, aboné mis plantas con rizos azabache cuando llegó el verano.

No siempre me quiero cortar el cabello, así que, a veces, escarbo la tierra para enterrar poemas, como un lazo con la vida. También, a veces, me gusta leer las paredes. Detrás de las piedras se deslizan las palabras que nos derrumban, los escondites de nuestras estelas.

Una estela es un silencio. Ahí es donde el día y la noche cantan una cartografía de hallazgos. El mensaje de mi piedra es un alfabeto. Un alfabeto de sueños, porque vivir es soñar; cuántos no lo han escrito.

Una vez, soñé que mi abuelo y yo viajamos a Inglaterra y entramos a una librería de tapiz rojo para contemplar libretas. Le contaba, además, sobre una marca de tés con nombres de escritores. Nos emocionamos mucho.

Pasando esas páginas blancas, me pregunté:

¿quién hereda la tinta de los acentos?

Ahora huele de noche, y los botones de una begonia caen. Es mi otoño. Y el Érebo. Hay pistilos y vapor. Hay estrellas, sí, y luz de luna. Siempreviva ternura. Somos cada sutura que calla.

(Son las 4:28 de la madrugada y los aviones comienzan a surcar mi azotea. Escucho la duela de los vecinos rechinar mientras escribo este poema en Evernote.)

Para Juan Pablo Villa

Al pie de un árbol 
Juan Pablo Villa encontró un piano
el piano de la abuela
cuando tenía seis años
e iluminado
no ha dejado de tocarlo, así de inquieto.
El canto le llegó como a un gallo
yo no lo vi
sólo lo oyí cantar
Las flucturas que su voz ensortija 
como el atrapaviento de sus rizos
en una redoma de oro
son cántaros de sombras y ecos sagrados 
a veces morados, como el abismo
a veces trigueños, como su desierto trababa 
y el quebranto 
Al pie de su ventana
con un café siempre en mano
resuelve rompecabezas 
improvisaciones de
lo que Pedro Infante trataba de ocultar 
con cierta esperanza vana
y diregido se va
a esa estrella marinera 
nadando o volando, que lo mismo da 
para ponernos los pies en la luna
y compartirnos la fortuna del colorín
colorado 
que guarda en sus manos 
¡Ah! qué alta se ve la luna
como una canica de agua
muy transparente 
vide brillar 
de esas que son amuleto 
  perla
  y corazón 
con la luz de la mañana 
Así pues, amigos míos 
esta historia es muy bonita 
de Juan Pablo Villa
cuando nos da su amor

Zazil Alaíde Collins

This means love

This means love
un sueño de pájaros color bruno
dentro de un terrario con palabras de seda

This means love
un nautilo envuelto en sépalo:
pócima de acordes y senderos

This means love
tu canción contra el silencio
como un cristal que templa el mar

: amar es tender puentes donde otros se encuentren



Para Todd Clouser, porque una vez soñé con esta canción…
17/02/17 

Floating Islands

Cuando me visites quiero
que sea una tarde soleada
y noche de lluvia
que el paseo sea una cuerda
entre el trigo y nuestros puentes
un viaje sietemares
Quiero unas alas de papel y un lucero
que ilumine aquella isla roja
Curazao podría ser
en volandas
traspasar el reflejo que nos corteja
No olvides traer melones y plátanos
el jengibre ya sofríe
y está servida el agua mineral
Afuera las gaviotas

delinean coordenadas

Zazil Alaíde Collins