Dance Poems

Poesía ecfrástica

  • Pensando en Pollock, Cézanne y Picasso
    El cuello pliega la añoranza 
    de una bengala en tu corazón
    las nubes lo realzan:
             past is gone
    cuando el temblor, como una ola 
    improvisa sobre una noción de amor
    —o una toma de Coltrane en el Hudson
    : el blanco y el silencio son presente 
    no ahora
    como un principio irrepetible
    dentro de una esfera de vidrio
    Now I feel strong when I embarace you
     
     

     

    Zazil Alaíde Collins
  • Millions of years ago, six pair of siblings left us the wind, a boiling suspension towards Sipofene // Hace millones de años, seis pares de hermanos nos heredaron el viento, un suspenso que hierve en dirección a Sipofene.

     

    CUANDO LOS HUESOS QUEMAN, Sipofene,
    a gota de agua cuelga la espina;
    tu sexo de Cadmo galopa el amaretto.
    Las estrellas en guerra
    iluminan tu canto blanco,
    tu piel de Cadmo sobre estiércol de venado,
    canto de chicharras y encajeras:
    tu madre fue una centella.

    WHEN THE BONES BURN, Sipofene,
    The spine hangs down at a water drop;
    Your Cadmus sex gallops the amaretto.
    The stars at war
    Illuminate your white singing,
    Your skin of Cadmus on deer dung,
    Song of cicadas and lace woman:
    Your mother was a spark.

    CON EL GESTO AMARGO,
    las familias despiden al gigante
    que desciende en vuelo precipitado
    de cáncer a ser padre;
    la “ye” del esclavo nos delata,
    el amor no resiste el velo:
    los mejores versos se pierden al aire.

    WITH BITTER GESTURE,
    The families bid farewell to the giant
    Who descends into a precipitate flight
    Of cancer to be a father;
    The “y” of the slave betray us,
    Love can’t withstand the veil:
    The best verses are lost in the air.

    CUANDO EN EL CAMINO VEAS
    a quien te quiere descalza, Sipofene,
    siéntate a vendar sus pies;
    los caballos traerán la cal de los guijarros
    y el carbón para tus manos
    curtidas por fuego y cirrosis.
    Los buscapiés labran para otros
    lo que en casa será discordia,
    así que continúa con tu solario
    antes de pelear en tierra lo que es del mar,
    antes de disparar contra el nahual.
    Despierta, la sal también atería.

    IF ON THE GO YOU SEE
    Who loves you barefoot, Sipofene,
    Sit and bandage their feet;
    The horses will bring you lime from pebbles
    and coal for your hands
    hardened by fire and cirrhosis.
    The squibs plow for others
    What at home will be discord,
    So keep on with your solarium
    Before fighting on the ground for what belongs to the sea,
    Before shooting at the nahual.
    Wake up. Salt also would freeze.

    CUANDO LOS ENUNCIADOS SE HAGAN CHIQUITOS
    como los huesos de los amigos,
    pisa con impromptu el silencio,
    los kilómetros desbocarán la aurora
    en tu volcán cacique;
    las carretas cargarán
    el memorial de la ausencia.
    Allá donde la mandrágora se esconde
    conjura quién eres.

    WHEN THE SENTENCES SHRINK
    Like the bones of friends,
    Impromptu step on silence,
    Kilometers will bolt the dawn
    Into your despot volcano
    The roads will carry
    The memorial of absence.
    There, where the mandrake lurks
    Conjures who you are.

    LOS JORNALEROS aúllan con el sonido
    de la guerra en los campos de amapola,
    música para becerros,
    pito de tren que lleva el aliento
    del soldado alimentado por Chernobyl.
    Hay tanto destensando el hilo, Sipofene,
    tanta llama en la entrepierna,
    botas humilladas,
    manos metálicas,
    silencios de comandancia.
    ¿Qué se llevará el polvo?,
    si las hadas en carretera
    hurtan el agua de las rosas.
    Siempre estuvimos muertos frente al
    desnudo de las medias violeta;
    es un campo de hierro, Sipofene,
    un campo queloide.

    THE LABORERS howl with the sound
    Of war in the poppy fields,
    Music for calves,
    A train whistle carries the breath
    Of the soldier fed by Chernobyl.
    There’s so much slackening the thread, Sipofene,
    Such fire in the crotch,
    Humiliated boots,
    Metallic hands,
    Headquarter silences.
    What will the dust take away with it?
    If we were always dead against the
    violet stockings nakedness;
    It is a field of iron, Sipofene,
    a keloid field.

     

    Zazil Alaíde Collins
    Traducción: Ximena Atristain
  • Para Sean Scully y Billy Martin
    Una caja para Billy
    dentro de una caja para Sean
    en Tappan
    y dentro los hilvanes:
    el trance de los diez sabios
    la gravura del manto
    cyprium niccolum chromium
    Una caja que resguarda el aire
    sobre el dintel cor-ten
    seis movimientos que forjan
    la puerta dentro de
    una caja para Sean
    : templo de acero

    Zazil Alaíde Collins
    Nueva York, 23 de septiembre de 2016
    Boxes Full of Air, Sean Scully

    Fragmento de Boxing for Sean, Billy Martin
    Boxes


    For Sean Scully and Billy Martin
    A box for Billy
    Within a box for Sean
    In Tappan
    And inside the bastings:
    The trance of ten wise men
    The weight of the cloak
    cyprium niccolum chromium
    A box that stores the air
    Cut out the lintel
    Six movements to forge
    The door within a
    Box for Sean
    : temple of steel
    New York, September 23th, 2016
    * Este poema es parte de Pink.
  • PRELUDIO 

    Las muñecas de las niñas tristes llovieron
    sobre los sueños de duela vieja.
    En invierno, las copas y candelabros
    resplandecieron el negativo de tus fotografías
    y los caminos de argento.

    Las niñas siguen jugando en los peldaños.
    No entendieron la persecución.
    Nadie estuvo ahí.
    Nadie está ahí, dijeron.

    Pero tus ventanas deliraron,
    en medio del bosque
    esas historias
    del asesinato cruel y la huida.
    Todos comenzaron a perder la partida.

    Aprendiste a cantar
    para simular el silbato del cartero
    entregándote las melodías de tu padre,
    la canción de la hija única
    y los nibelungos.

    Una parvada de pequeñas criaturas negras mordió a Nico en los labios, y un coro cantó.


    https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=1219544289/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/transparent=true/


    MEMENTO

    Decantan pajarracos de Tananore en tus ojos
    y esa cara fría
    de tormentos y nuevos comienzos
    marca con honor, corazón vacío,
    tus huesos en pilares perennes.
    Tú, Nico, que fuiste el nombre del hombre griego,
    la mujer de Chanel en Coco, la de la Dolce vita
    tumbando religiones falsas
    de anarquías nazis y conquistadores,
    desfalleciste sobre una bicicleta.

    Oh, tanta proeza se convirtió en innuendo.



    Fragmento de Junkie de nada

  • ¿Quién se lanza a una caminata en solitario sino el viajero que busca encontrarse? La silueta de un hombre atraviesa un aparente llano, cuando el cielo se oscurece, en una suerte de viaje de iniciación en el que se enhebra una cadencia, la cadencia de un canto. Eso nos deja intuir la contraportada ―arte de Arturo López Pío, de Cineamano― de La cola del dragón, primer material de estudio de Cuatro minimal, grabado en la Sala Julián Carrillo de Radio UNAM, y coproducido por The Sukiyaki Meets The World.
    Se dice que existen cinco tipos de dragón, y el tipificado oriental, además de dador, es un transmisor de mensajes entre los hombres y los seres celestes. Por si fuera poco, su fascinante figura une elementos opuestos: pájaro, pez, fuego, lluvia, luna, sol. Su naturaleza gestora concentra los símbolos de la fuerza, la justicia y la sabiduría. El dragón es la armonía; el dragón es la palabra, porque que guarda también el espíritu de los dioses, y la palabra es canto. Para muchas culturas, quien trabaja el lenguaje oral es considerado un sacerdote, un chamán, un clarividente; así las voces que sobre tambores inscriben esta historia y desde 2011 nos descubren remedios para sanar alientos melancólicos.
    El agosto de ese año, invitados por Nicolas Ribalet (el primer o quinto minimal, depende la perspectiva), Juan Pablo Villa y Fernando Vigueras se embarcaron en una travesía con rumbo a Nanto, Japón —un pequeñísimo lugar donde la gente planta su arroz a fuera de su casa, en palabras de Villa—, para unirse, desde la expresión mínima, con Chang Jaehyo y Sakaki Mango en el Centro Cultural Helios, donde han realizado residencias artísticas tanto Villa como Vigueras y Arturo López Pío. El resultado se presentó en The Sukiyaki Meets The World, festival anual por el que han desfilado músicos latinoamericanos como Pernett, en 2012, y este 2016 Cecilia Todd y Aca Seca Trío.
    La historia me la contó Juan Pablo Villa en una desenfadada conversación hace unos meses. Todo comenzó cuando en un Encuentro de las Artes Escénicas, en la Ciudad de México, Villa conoció a Benjamim Taubkin, gran compositor y promotor cultural brasileño que vive en Londres, quien nos invitó a Pío y a mí a un festival a presentar La gruta de Baba, en São Paulo y San Salvador de Bahía, y ahí conocí a Nicolas Ribalet, un francés que vive en Japón, representando un proyecto de Chang Jaehyo de música tradicional y contemporánea de tambores coreanos; nos hicimos muy buenos amigos y resultó que Ribalet, además de ser un gran manager, es el director de The Sukiyaki Meets The World desde hace diez años; entonces, al año siguiente fui invitado a una residencia artística en Krems, Austria, con un músico mexicano que yo escogiera, y decidí llevar a mi gran amigo Fernando Vigueras, guitarrista de música contemporánea, experimental, pero que también acompaña, por ejemplo, a Dora Juárez en este proyecto de música sefaradí con Francisco Bringas… Nos encontramos en una casa con Sakaki Mango, un japonés que vive en la ciudad de Kagoshima, Japón, y con Chang Jaehyo, que vive en Seúl, Corea. Ahí juntos cocinábamos, dormíamos y demás, osea, nos emborrachábamos juntos… teníamos una vida en la casa y en el Centro Cultural Helios. Ahí empezamos a darle forma a este proyecto.
    Así Jaehyo, Mango, Villa y Vigueras formaron el ensamble Cuatro minimal para, sin pretenderlo, mitigar incendios como mediadores de palabras. Su música funde motivos de las tradiciones musicales de Japón, Corea y México, pero también de Kenia y Tanzania, pues dentro de percusiones como el janggu se funden la mbira, limba y kalimba.
    Cada vez más relajado, Villa, el artista vocal y compositor, me presenta a los integrantes no mexicanos: Jaehyo toca en janggu, que es un instrumento de doble parche y viene de la música tradicional coreana y se toca con dos baquetas distintas; toca también una especie de campana o cencerro, y es un gran cantante de la ópera tradicional de Corea, el pansori. Es excelente, y toca música tradicional pero también la combina con música contemporánea. Ha sido muy criticado por los más puristas, pero también aclamado por la crítica justo por lo mismo. Es uno de los percusionistas más importantes en Corea. Sobre Mango, de quien me advierte “es parte importante de la alegría de The Sukiyaki Meets The World, ya lo conocerás”, comparte que es un compositor, cantautor, digamos, y la manera en que canta y toca es excepcional. Él combina el japonés y el kagoshima-ben, que es su lengua materna, y toca con kalimbas y limbas… Ocupa más o menos la mitad del año yendo a África a estudiar los ritmos, compartir con las comunidades su música y aprender. Es una persona sumamente cuidadosa y disciplinada con lo que hace… y es exigente; digamos que muchas de las partes de esta banda él las dirige o propone la primera forma y de ahí se desarrolla.   
    Cuatro minimal nos simplifica en su simbiosis musical que la naturaleza concentra las máximas que nos fortalecen; los cantos de Juan Pablo Villa —que a ratos recuerdan voces de animales— a los que entrega su sonrisa, deben hacernos confiar en ello: cada palpitación es una transformación.
    Compuesta por Fernando Vigueras y Sakaki Mango, la pieza que da vida al dragón es homónima del disco, y además está dedicada a los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero. En ella, la voz de Villa concentra la agitación y transmite la furia de un coletazo de realidad, porque “cuánto más la sangre al cántaro gotea y nos revienta la cabeza en pedazos de tres en cuatro de cuatro en tres”. Es la belleza dentro de la furia, donde queda la sensación de que los espíritus de dolor sanarán con los fraseos acuosos que intentan mitigar hogueras, como en el caso del popurrí «Arirang/Yo ya me voy», que combina las tonadas del folclore del arirang y canto cardenche. 
    Los anhelos, como astros, también surgen del fuego (Jaehyo) que, avivado por este cuarteto, nace de los contrarios, cuando mar (Vigueras) y tierra (Mango) exhalan (Villa) y se encuentran en el tema “Nine”, que significa esperanza en coreano. Al anclarse en diversas tradiciones musicales de cuerdas y percusiones, así como en oralidades y folclores primigenios, Cuatro minimal vislumbra la construcción de un lenguaje. Para la música, el ensamble es hálito y una nueva concepción del tiempo: una comunión con el universo y la imperante necesidad de escuchar los unos de los otros, tal como cantan en “Amagiki”, que significa “pequeño” y que fue compuesta bajo el precepto de “pequeñas personas haciendo grandes cosas”. Para Villa es una pieza emblemática de la banda porque fue en la que más trabajamos en la primer residencia, en Japón; es una pieza en cinco cuartos… Lo que hacíamos era escribir más o menos los patrones rítmicos que se iban generando a través de las improvisaciones. Muchas de las piezas parten de improvisaciones. La pieza ya existía, Mango la había grabado previamente; entonces él la trae con su kalimba y empezamos a improvisar encima y a fijar ciertas cosas, pero en medio justo abrimos un gran puente donde estuvimos trabajando qué tipo de figuras rítmicas, cuándo entraba quién, cuándo salía quién. Hay una parte que es muy evidente cuando yo estoy haciendo una especie de solo empiezo un loop y desarrollo toda la pieza y después los músicos me van siguiendo y regresamos… Es un poco como en el jazz: se canta el tema, hay una parte a la mitad donde se improvisa… Pero al final estas improvisaciones empezaron a quedar fijas y hacerse una estructura conocida por los cuatro
    Cuatro minimal canta a la esperanza, a la belleza del cardo en las gargantas, al dolor de la ausencia, a la paciencia. La cola del dragón puede escucharse como una ceremonia de lo vital. Lo vital de la ética y la vida política en una sociedad lastimada, pues las composiciones del cuarteto se manifiestan por la equidad, la comunión y la (de)construcción de identidades multiculturales: la apertura de canales de diálogo.
    Este ensamble internacional ―formado por integrantes que, aunque se adoran, casi no se escriben― por primera vez saldrá de gira a países distintos a los de su origen, y luego de una breve gira por Nueva York presentará La cola del dragón en México el próximo 3 de noviembre, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.


  • From No todas las islas
    Natural History
    Words are crabs
    Buried in the deep.
    Shipwrecks speak
    in seashells.
    The wind sings its syllables
    of whispered names.
    .
    The Giant Women
    They came from the north,
    but no one knows when they were wiped out.
    From the cave of music
    they made their rounds,
    raising their pentagram arms;
    they all croaked under lock and key.
    The old men claim to have seen them
    devoured by the sea.
    .
    from Boreas
    THE DAY LABORERS howl with the sound
    of war in the poppy fields,
    music for bull calves,
    train whistle that carries the breath
    of the soldier suckled by Chernobyl.
    There’s so much slackening the thread, Sipofene,
    such fire in the crotch,
    …………humiliated boots,
    …………metallic hands,
    …………headquarters’ silences.
    What will the dust bring,
    if we’re always dead in the presence
    of the violet stockings’ nudity?
    It is a field of iron, Sipofene,
    …….a keloid field.
    .
    from Austral
    THE WORLD SHOULD BE A BETTER PLACE,
    with more poems and tulips;
    no resection of the migrant
    who flees in order to survive
    the harassment of offices
    that are after his right thumb.
    Tell us what emporium has robbed you?
    How many prisons have you trod?
    Who knew the truth of your sandstone?
    The cherry and blue meeting houses
    were part of the eclipse.
    We speculated up until the year of your birth.
    NO ONE CLAIMS THE ASHES
    of an angel of clay
    in the jaws of the common grave,
    no one asks for his minimum wage
    at the sides of Cadmus’ ships,
    and no one deserves to die by stone
    on a high tension cliff,
    but there go the 50 thousand orphans
    who have lost their hunger
    walling in the cattle.
    .
    from Zenith
    IT IS CALLED RAGE, Sipofene,
    the substance that undermines us
    breaks us
    deludes us
    the exhausted gaze of serfs;
    it’s called weariness, Sipofene,
    this solitude without a capital
    these lead hillsides,
    paradise of the dissidents.
    Traducciones de Cody Copeland para «The Deserts and the Seas: Zazil Alaíde Collins», entrevista de Dylan Brennan en Numéro Cinq (agosto, 2016).
  • De Junkie de nada (Lenguaraz, 2009)

    El insomnio me hace alucinar.
    No necesito químicos
    en mis linfocitos.
    Algo mejor que el sexo
    ¿Opio?
    Fiebre mental.
    Grito en mi cama.
    Sudo.
    Me evaporo.
    Sudo.
    No necesito que la droga
    me abandone para estar
    aburrida.
    Deprimida.
    Estar limpia.
    El mundo cambia,
    you must learn
    how to entertain yourself.
    Insatisfacción.
    No necesito químicos para
    despojarme.
    Hacer catarsis.
    Junkie de nada.
    Rara,
    everything’s change.
    Junkie insatisfecha.
    Las calles están llenas de droga,
    toxoplasmosis.
    Es el fin,
    everything’s change.
    No hay finales eternos,
    true love.
    Hundirme.